En una jornada cargada de emoción y orgullo patrio, Costa Rica recibió oficialmente, este martes 7 de julio, la bandera que la acredita como la sede del próximo Campeonato Mundial Universitario de Fútbol Sala 2028. El acto protocolario tuvo lugar tras la clausura del certamen de 2026 celebrado en Varsovia, marcando el inicio de un compromiso de país para el deporte universitario.
Balance positivo en Varsovia 2026
La delegación costarricense concluye su participación en el Mundial de Varsovia con un balance que las autoridades califican como exitoso. Tanto la selección femenina como la masculina representaron al país con dignidad, demostrando que Costa Rica posee la “materia prima” y el talento necesario para construir partidos de alto nivel competitivo.
Rosaura Méndez, vicepresidenta de la Federación Universitaria de Deportes (FedeU), destacó el esfuerzo incansable de atletas, entrenadores y dirigentes. “Cada muchacho hizo su mejor esfuerzo para que Costa Rica levantara la bandera con orgullo y dignidad. Nos vamos con el deber cumplido”, afirmó Méndez al cierre del evento.
Un compromiso nacional para 2028
Al recibir la estafeta para la edición de 2028, Méndez subrayó que organizar un evento de esta magnitud trasciende a la Federación. Se trata de un reto que requiere la unión de diversos sectores estratégicos:
- Universidades y direcciones de deportes.
- Gobierno e instituciones públicas.
- La Liga de Fútbol Sala.
- Empresa privada.
Necesidad de mayor apoyo institucional
Pese al buen desempeño en la cancha, la dirigencia hizo un llamado vehemente sobre la necesidad de fortalecer el apoyo institucional y gubernamental. Para que el deporte universitario cumpla su misión y Costa Rica pueda competir en el primer nivel mundial durante la cita de 2028, es fundamental contar con recursos que respalden el talento de los atletas nacionales.
“Debemos unirnos para que en 2028 podamos recibir a los países participantes como se merecen, poniendo a Costa Rica en el más alto nivel”, concluyó la vicepresidenta de FedeU.